¿Cuántas veces vemos a nuestros amigos que dan la noticia de su compromiso y en su rostro, hay una mirada de total rutina y desmotivación?  El compromiso no es CUMPLIMIENTO de un precepto, porque CUMPLIMIENTO es una peligrosa palabra compuesta:   “CUMPLO” + “MIENTO”, siendo preferible usar compromiso, pero que sea para toda una vida, en lugar de una relación conyugal desechable con el consabido Plan “B”:   “Si no sirve, me divorcio!”

 

Tomar la decisión de dar el SÍ conlleva a visualizar una estrella de mar con cinco picos o brazos en donde el centro o boca apueste a un compromiso para siempre.  Cada pico representará un aspecto, ingrediente necesario para aderezar esa relación y pueda hacerse perdurable:

 

  • SENTIMIENTO: El cariño es un afecto, pero el verdadero AMOR es una decisión de vida que va más allá de un simple querer, que compromete en la entrega hacia el ser amado, en el sacrificio, en el respeto, en la tolerancia, en la fidelidad, en el apoyo entre otros condimentos necesarios para que todo funcione.

 

  • Una BUENA ADMINISTRACION, pues si son hábiles distribuyendo sus recursos (dinero, tiempo, diversión, salidas, viajes, salud, emociones…) facilitará la convivencia y les hará cada día ser más diestros y transformar el gasto en inversión logrando una mejor calidad de vida.

 

  • SU IMAGEN, y no sólo pensando en cada uno de ustedes, sino en un BINOMIO INDESTRUCTIBLE donde ninguno de los dos dejen que el mínimo “comején masculino o femenino” socave las estructuras afectivas de la relación. Atender el cómo eres, cómo te sientes, cómo luces, qué transmites –pero desde tu aspecto interior hacia el exterior- no pensando sólo en la fachada que sería sólo apariencia.

 

  • Una COMUNICACIÓN nítida, oportuna y eficaz porque si fallamos en esto, el compromiso puede resquebrajarse y llegar a una inmediata, impaciente y apresurada decisión: “Nos vamos a separar, no nos entendemos”.

 

  • Aprender en la vida que hay MOMENTOS UNICOS E IRREPETIBLES PARA LOS DOS, como paraje, posteriormente como felices papás sin perder su condición vitalicia de ser PAREJA, pues hay que trabajar el aspecto íntimo, la creatividad, la espontaneidad cuando se comparta, la fantasía cuando se organice una romántica velada, y recordar esas fechas importantes de ustedes dos.

 

El otro día fue a mi consulta una joven cliente que me dijo:   “Si tan sólo hubiese sabido que existías tú en esta actividad, probablemente hubiese salvado mi relación matrimonial”.  Se me humedecieron los ojos de ver su rostro, y pido a Dios que siempre haya un Especialista dispuesto a guiar a estas personas a que salgan de su tiniebla y puedan encontrar la Luz.  Para eso, cada día mi compromiso es con todos ustedes.

 

Lo que no se abona, pueda que se marchite después.  Decide cambiar tus miedos e inseguridades y elige bien: Con el CORAZON aderezado con un poquito de ese ingrediente necesario llamado RAZON.  Hasta el próximo compartir…

Categorías: Pareja

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