La crisis que vivimos a diario en nuestro país, nos obliga a jerarquizar nuestra ingesta alimenticia y hacer verdaderos milagros con lo que tengamos y con lo que consigamos.

Veamos lo que sería ideal tener en nuestros hogares y en base a ello tratar de ubicarlos en la medida de nuestras posibilidades. Concentremos nuestra comida al uso de los siguientes insumos:

  • Arroz
  • Pasta de Trigo
  • Harina de Maíz precocida
  • Harina de Trigo
  • Huevos
  • Pastina de Sémola
  • Granos (Frijoles, lentejas, arvejas, garbanzos)
  • Atún o sardinas
  • Leche
  • Aceite
  • Azúcar
  • Sal
  • Condimentos
  • Café
  • Pan molido
  • Cubitos de carne y/o pollo
  • Mantequilla o margarina
  • Queso
  • Avena en hojuelas
  • Hortalizas y frutas (lo básico que logres encontrar)

Lo recomendable es que al menos se haga una comida completa al día (en este caso preferible dedicársela al almuerzo) y complementar la ingesta con vitaminas en grageas o jarabe (en el caso de los niños)

Las proteínas las tenemos en los huevos, la leche, el queso, el atún o las sardinas y en los granos (como proteína vegetal). Los carbohidratos los tenemos en la pasta, el arroz, la harina de maíz y la de trigo, y las grasas en el aceite (para aderezar las ensaladas o cuando hacemos algún sofrito) cuando le untamos margarina al pan, o como ingrediente en la preparación de algún plato en particular.

Con la actual crisis no podemos pretender cubrir todas las exigencias de la Pirámide Nutricional pues precisamente estamos en CRISIS y CRISIS es un desajuste a nuestras vidas que implica reestructurar y adaptarnos en función de la situación que se vive y de lo que disponemos.

Sin embargo, la idea es aproximarnos a la Pirámide al máximo de nuestras posibilidades y volvernos creativos rindiendo lo que tengamos sin caer en una fatídica rutina pues aunque cubramos al máximo los rubros de proteínas, carbohidratos y grasas, podemos hacerlo en formas diferentes aunque el resultado final sea el mismo.

Estas son algunas ideas de comidas que puedes preparar:

Con el Atún podemos hacer: Atún guisado, Pudín de Atún, Fileteadas de Atún, Albóndigas de Atún.

Podemos hacer el tradicional arroz blanco, arroz guisado adornado, croquetas de arroz, arroz tipo chino con el sobrante o torrejitas de arroz.

La pasta la podemos hacer de forma tradicional con salsa, pero también podemos hacer con pasta corta una rica ensalada de pasta fría muy refrescante, o una sopa tipo Menestra que también incluya granos y vegetales convirtiéndola en un plato único que puede servirse en la comida principal del día.

Con la harina de trigo podemos hacer pan, tortas, ponquecitos (Muffins), creps, panquecas (Pancakes), galletas caseras, espesar salsas.

Al utilizar la harina de maíz precocida se pueden hacer arepas, bollitos, torticas dulces, polenta a la italiana, espesar sopas, espesar croquetas con los sobrantes de atún, queso o pollo, ñoquis de harina de maíz, hacer bolitas fritas e incorporarlas en el guiso de atún o carne y actuar como sustituto de la papa en caso de que no tenga cantidad suficiente.

Con los granos, específicamente las lentejas, los podemos consumir en su forma tradicional, en sopas, en ensaladas o como pasta para untar pan y/o galletas.

Una buena opción económica y rendidora es el uso de las berenjenas. De ellas puedes hacer berenjenas rellenas, hamburguesas de berenjenas, salsa para untar a base de berenjenas, berenjenas a la vinagreta.

Si quieres que duren los vegetales más tiempo, cuando al fin los consigas, puedes preparar una conserva a la vinagreta de coliflor, zanahoria, cebolla, pimentón, pepinos y durará varios meses en el refrigerador. Es una alternativa!

El queso blanco duro puedes rallarlo y congelarlo sin dificultad, así te permitirá planificar su consumo para los múltiples usos como opción de desayuno, como ingrediente en torrejitas, tortillas, para esparcir sobre las salsas, en las sopas, etc.

La avena en hojuelas es nutritiva, económica, de fácil digestión y de ellas puedes hacer galletitas de avena, sopa de avena, espesar hamburguesas de carne, pollo o atún, usarla como atol, hacerla bebida refrescante a base de avena, o usarla para espesar una salsa o guiso en combinación con otros ingredientes.

También puedes agarrar ideas de las recetas especiales que tengo para momentos de crisis, solo tienes que hacer click aquí

Y como nota final, si nos llega a faltar la luz y/o el gas, tendremos que recurrir a la cocción con bombonas de excursionistas, con carbón o leña, pero quienes viven en apartamentos y no en casas, se verán en apuros así que una buena idea es colocar sobre la hornilla de la cocina (estufa) un matero de barro como el que usamos para sembrar orquídeas o bromelias, con orificio en los laterales, ponerle un poco de carbón o tronquitos de madera y encima una rejilla (la que usas para repostería, o la de la nevera o la del horno), de esta forma asumiremos el sacrificio con tal de llevar algo calientico a nuestro estómago. Así, prendes la campana extractora de aire y minimizas el desagradable humo.

No es lo mejor pero es una alternativa en época de crisis.

Otro aspecto a considerar es que si nos falla el agua potable o no conocemos su procedencia, debemos recurrir a tener en nuestros hogares cloro para poder potabilizar dicho líquido que es vital y tan necesario en nuestra cocina. Hasta la próxima!

Categorías: Cocina

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