Hoy he querido dirigirme a las Novias, futuras esposas del mañana ya que considero, son las semillas formadoras de hogares, y basándome en los ideales de toda mujer próxima a formar su “Nido de Amor”, ambiciosas de tener hogares armónicos, llenos de felicidad, con visión de futuro, desbordantes de amor, de tolerancia, de comprensión, de ilusión, etc., me he dado cuenta de que no se detienen a pensar que hay otros ingredientes que también son pilar fundamental en la estructura de un hogar, y esos son:

  • La planificación de nuestro futuro hogar;
  • la organización que debemos tener para que funcione;
  • la disposición de ejecutar y realizar con efectividad las tareas propias de la casa bajo nuestra dirección y coordinación;
  • Y el tan importante control, para verificar que se esté llevando a cabo como lo planificamos inicialmente.

Basada en mi experiencia a lo largo de los Talleres y Asesorías de Administración del Hogar que a menudo imparto, he observado que en la mayoría de los casos la persona (sea él o ella) busca ayuda y orientación cuando se encuentra en una situación de crisis matrimonial, en donde los problemas dentro del hogar ya son insostenibles, comienzan los problemas de pareja por el tema más álgido como lo es la situación económica, el dinero no les alcanza, no se organizan económicamente cuando cobran sus sueldos o ingresos periódicos, sienten que la casa se les viene encima con todas las tareas típicas de la faena de un Ama de Casa, se sienten abrumadas porque llegaron al matrimonio sin que supieran toda clase de oficios, se comparan con simples domésticas y su autoestima se les viene al suelo; el tiempo no les alcanza para nada y llegan rendidas de todo un día de trabajo en calle…

En fin, podrían irse cientos de páginas en comentarios y experiencias vivías con mis participantes y hasta podría editar un libro que quizás llegaría a convertirse en el mejor de los Bestsellers de “La vida en un Hogar”.

Hoy en día, las Novias deberían tomar consciencia de que el matrimonio es un sacramento que hay que recibir con mucha seriedad. La situación actual de la Sociedad nos atrapa de tal forma que si no nos preparamos para asumir nuestro nuevo rol de esposas, puede moverse el piso de nuestra relación llevándonos a consecuencias lamentables.

Con frecuencia vemos que las novias viven un período de hermosa ilusión que las acosa con todos los preparativos para el acontecimiento: la recepción, el vestido, los recuerdos, las tarjetas de invitación… pero lo ideal sería que hicieran un pequeño y sencillo ejercicio de reflexión y se detuvieran a pensar si realmente tienen una buena preparación y saben hacia donde se encuentra la dirección o el “Norte” de su relación matrimonial. Sabemos que muchas novias contraen matrimonio muy jóvenes, pero también es cierto que el matrimonio es una relación muy seria y madura y no deberíamos considerarlo como un juego temporal o una suerte de azar para “ver cómo me va y si no, me divorcio”.

En la actualidad, por la misma situación de crisis económica que se vive, son muchas las parejas que no tienen acceso a vivir en su propia vivienda, sino que deben convivir por un tiempo en la casa de alguno de sus padres o de algún familiar y de alguna manera esta pérdida de privacidad afecta a la relación conyugal que de no saber manejarla podría incidir en la relación.

Ocurre que los recién estrenados esposos no se sienten con posibilidad de tener decisiones propias pues a veces viven bajo la sombra de sus padres y no les permite independizarse ni económicamente ni en la toma de decisiones.

Esto se traduce en que la esposa no tendrá un “radio de acción” para obtener experiencia pues a lo mejor no tiene que planificar y estructurar una eficaz compra en el Mercado, o la pareja no asume todos los gastos de la casa como si fuera la de ellos y por lo tanto el sueldo lo destinan a otros gastos, o a lo mejor no requieren programar sus adquisiciones para el nuevo hogar pues se reducen a su habitación matrimonial por falta de espacio y no se les hace necesario comprar un Salón de Recibo, Comedor o equipar la Cocina…

Lo ideal en una pareja sería independizarse lo antes posible, tan pronto como sus posibilidades lo permitan, y luego sentarse los dos a conversar y discutir cómo les gustaría que fuese su propio “hábitat”. Les aseguro que en este ejercicio aflorarán una serie de opiniones y puntos de vistas que redundarán en un mayor conocimiento de su pareja. Es aquí el principio de la Planificación del Hogar, tan necesaria en esta vida moderna y que pocas Novias toman en consideración para iniciar con un pie firme y seguro el camino tan hermoso y lleno de bellísimas experiencias como lo es el Matrimonio.

Categorías: Pareja

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